El rodaje de “Tesoro Mío” arrancó el 27 de abril de1998
y un año después la película ya estaba terminada. El factor humano
fue, sin dudas, un pilar fundamental en la construcción del universo de ficción
descripto en la película. Como no hubo mucho tiempo para ensayos previos,
Sergio Bellotti se reunía en bares con los protagonistas y entre cafés se
delinearon los perfiles de cada personaje. De esas “eternas” charlas entre
el director y los actores se creó la atmósfera expresiva y la realidad interna
de estos individuos.
El
tiempo total de rodaje fue de 28 días y las jornadas de filmación se
extendieron entre nueve y diez horas diarias. Las locaciones elegidas fueron:
una vieja casona en la esquina de Colón y General Paz, un banco, la plaza y las
calles de Quilmes en la provincia de Buenos Aires. También se usaron los
paisajes de la parte kitsch de Colonia, Uruguay para recrear en imágenes al
pueblo de la ribera en el que se desarrolla la historia.
El
día de rodaje comenzaba a las 6 de la mañana en el punto de encuentro señalado
por la producción en el barrio de Palermo Viejo. Estacionado sobre la
calle esperaba el motorhome decorado con tules y bautizado
“Priscilla” (en evidente homenaje a la película “Queen of Desert”) que
trasladaba hacia Quilmes al equipo técnico y a los actores que carecían de
movilidad propia. El chofer, que interpretó al policía de una de las escenas
finales de la película, cargaba al grupo y salía a horario falte quien falte.
Una vez terminada, la película comenzó una recorrida por el circuito
de festivales internacionales. El año pasado fue invitada al Festival de San
Sebastián, compitió en la sección
paralela Zabaltegui para nuevos realizadores y conquistó a la crítica.